Crónicas de Waterloo Sábado, 24 enero 2015

Diálogos con el Mudo.

Marco Avilés

Periodista. Cholo. Inmigrante. Todo lo que hace se puede ver aquí: www.marcoaviles.com Su blog Crónicas de Waterloo es una propuesta para leer y reflexionar sobre periodismo en el inodoro. @marcoavilesh

Aviso

El Mudo habla. Su voz es nasal, como si anduviera siempre constipado. Es la voz que te sale cuando te tapas la nariz para remedar a alguien. Una voz de caricatura, que taladra los oídos y que provoca mandar a callar. Por fortuna, el Mudo habla poco. A veces los periodistas le preguntan, Doctor, cuáles son sus planes para la ciudad, y el Mudo se hace el sordo. No contesta. Sólo ríe je, je, je. Los siguientes diálogos son producto de un delicado trabajo de paraperiodismo, y son copia infiel de lo que dice este fantástico personaje que gobierna una ciudad fantástica.

 

Diálogo 1

-¿Quieres tu puente o quieres cultura? Habla. Puente o cultura. Puente o cultura. Puente o cultura. Puente o cultura. Puente o cultura. Puente o cultura. Puente o cultura. Puente o cultura.
-¿No puedo elegir los dos, doctor?
-No seas abusivo. Además, si quieres cultura, te jodiste. La gente que ofrecía eso ya fue. Ahora me toca gobernar y acá las cosas se hacen con ladrillo o no se hacen.
-Entonces no es que pueda elegir. Es que es el puente o el puente. ¿No es eso muy prepotente?
-Carajo, bien bruto eres, ¿no? Por eso no me gusta hablar. Mejor que hablen las obras. Pisaaaá.
-Un momento, doctor. Tengo una idea. Mire. El puente es una obra de concreto pero también puede ser un metáfora.
-¿Una metáfora? A ver explícame cómo es esa vaina.
-Sí, una metáfora. Vea. La cultura puede ser un puente, si usted la  considera bien y con calma: un puente que la gente sigue para tener una vida mejor, sueños, educación. O sea, considere usted que la cultura (los festivales, los centros culturales, los museos, los conciertos de rock, las bibliotecas, las bienales…) es uno de los tantos puentes que usted construirá.
-¿La cultura es un puente? ‘Ta que tú sí has fumado de la buena, chato. Seguro eres rojo, ¿no? La cultura es cultura, choche, y el puente es puente. Yo hago puentes. ¿Acaso me has visto cara de Premio Nobel? Ya no jodas. Bájate de la combi. Pie derechooo. Y que hablen las obraaaaaaas.

 

Diálogo 2

-Doctor, ese museo tenía una exposición ya programada. Cómo es que va a cerrarlo.
-Acá lo único programado es la Bajada de Reyes. ¿Esa exposición tiene algo que ver con Melchor, Gaspar o Baltazar?
-No. Es sobre estética y sostenibilidad.
-¿Sobre qué cosa?
-Bueno, es una mirada desde el arte a los efectos del calentamiento global. Es del artista alemán Hermann Josef Hack. Vino a la COP-20 y dejó sus obras para que las conociera el público de la ciudad y aprendiera un poco más sobre el cambio climático.
-Acá el único cambio que se ha producido es el de alcalde, carajo; y hasta ahora parece que la gente no se quiere dar cuenta.
-Doctor, no se exalte.
-Es que ya pareces un rojo de esos.
-Ejem, doctor, cómo cree, si acá le traigo su tecito. Yo solo le digo nomás. El Instituto Goethe-Institut, que apoyó esa exposición, ha publicado algunas comunicaciones en sus redes sociales y parece que no les ha caído en gracia el cierre del museo.
-Y a mí qué me importa.
-Doctor, pero ese instituto apoya mucho la cultura y las relaciones entre el Perú y Alemania.
-Cultura… Alemania… ¿Sabes lo que decía el alemán Goebbels sobre la cultura?
-Sí, doctor. Pero eso, cómo le explico, no debería ni siquiera mencionarlo.
-Oye, carajo, ¿quién es el alcalde?
-Usted.
-¿Quién decide entonces qué viene o no al caso?
-Usted.
-¿Dónde está mi té?
-Aquí.
-A propósito, ¿tú quién eres, ah? ¿Quién te contrató?
-La señora Susana.
-¿Qué cosa? ¿Y no te hemos despedido todavía?
-Pues creo que no.
-Patriciaaaaaa…

 

Diálogo 3

-Doctor, cómo se va a ir a los cinco minutos de llegar. Es la primera sesión del concejo. Hay periodistas.
-Y qué carajo. Digan nomás que me voy a hacer obras. Con eso se quedan siempre tranquilos. O, mejor, ya sé: digan que voy a apoyar la cultura.
-Pero usted no apoya la cultura.
-Voy a celebrar la semana del chilcano, que también es cultura.
-Eso no se va a ver bien, doctor. Además, la sesión se transmite en vivo.
-Je, je, je. Se transmitía.
-Doctor, usted es un genio.
-…
-¿Doctor?
-…
-¿Doctor, se encuentra bien?
-Sí, acá estoy. Pero no hagas mucho roche. Se acabó el papel higiénico. Anda tráeme un rollo nuevo.
-Me va a tener que esperar, doctor, porque voy a tener que ir a comprarlo a la tienda.
-¿Qué cosa? Es que no hay papel en el concejo.
-No, doctor.
-¿Y eso por qué demonios? Seguro que los rojos se cargaron el papel.
-En verdad fueron ordenes de la señora Patricia.
-¿Que Paticita dijo qué?
-Sí. Ella dijo que usted básicamente no quería tocar nada que la gestión anterior hubiera comprado. Así que botamos todo el almacén de papel que la señora Susana dejó.
-¿Y por qué no compraron más?
-Porque no encontramos del color que a usted le gusta, doctor.
-¿Qué cosa? Oye, idiota, ¿me estás hueveando o qué?
-Doctor no se exalte. Además, respetos guardan respetos.
-Es que hay que ser bien imbécil para hacer lo que me estás diciendo. Mira abajo de la puerta. Toma estos diez soles y anda corriendo a la tienda, que me está dando frío.
-Ya doctor. Pero si no encuentro papel de color amarillo, ¿de qué color compro?
-Oye, eres bien bestia, ¿no carajo? Ándate a la re… que te parió y tráeme del color que encuentres.
-Ya, doctor.

 

Diálogo 4

-¿Doctor? Aquí está el papel higiénico.
-…
-Doctor, ¿me escucha? No quise demorarme tanto, pero había una protesta afuera. Eran otra vez los despedidos.
-…
-¿Doctor? ¿Está usted ahí?
-…
-Ahora sí me jodí. ¿Adónde se habrá ido? ¿Y cómo se habrá…? Nooo. ¿Doctor? ¿Doctooooor?

 

Diálogo 5

-Doctor, ¿lo interrumpo?
-Sí, ¿por qué? Estoy que hago obras.
-Perdón, lo llamo luego, entonces.
-No, ya me jodiste el relajo, ya. Habla, ¿qué hay?
-Es que son varias cosas. ¿Hoy tampoco va a venir a trabajar? Perdón, ¿no vendrá al concejo?
-Acaso no escuchaste que estoy haciendo obras. ¿Eres sordo?
-Es que la verdad esa música de fondo no me deja oírlo bien, doctor.
-Cholaaa, baja esa vaina un rato. Estoy con una llamada del trabajo… ¿Cómo que de cuál trabajo? ¿De la muni, pues?
-Gracias, doctor. No sabía que le gustaba Alejandra Guzmán.
-Y a ti qué te importa. Habla ya, carajo. ¿Qué es tan importante? Recién es lunes.
-Es que camino al trabajo acabo de ver una pinta muy fea. Decía: “El Mudo ahora es El Bruto”.
-…
-Doctor, ¿está ahí?
-Sí, ya te escuché. Estoy que pienso. ¿Dónde viste esa vaina?
-En las paredes del Parque Zonal Wiracocha.
-Seguro es cosa de los rojos. Allí es donde construyeron ese centro cultural, ¿no?
-Sí, doctor. Además ayer salió en el periódico que el nuevo director de Serpar está muy molesto con los centros culturales. Ha dicho que son como universidades. Y que además ahí los niños iban a leer.
-Sí, ya sé lo que dijo. Es lo que acordamos que tenía que decir.
-Sí, doctor, pero la gente está comentando cosas.
-¿Qué cosas?
-Ayer el escritor Jeremías Gamboa escribió que usted no tiene derecho a dejar a la ciudad sin cultura. No sé, quizá usted también leyó esa columna.
-No, yo no leo. Me leen. Además, ¿cuál es la novedad? Ya sabíamos que eso iba a pasar. Los rojos están que se cagan de rabia porque ahora sí les quitamos la mamadera. Je, je, je.
-Sí, doctor.
-Bueno, ya no jodas, entonces, y quédate tranquilo y cualquier cosita, ya sabes que mejor hablas con Patricia, ¿okay?
-Okay, doctor, pero yo lo llamaba en realidad por otra cosita más personal.
-Ay, carajo, ¿no crees que es muy pronto para un aumento?
-Sí, doctor, pero es más por otra cosa. Usted sabe que vivo en San Juan de Lurigancho, cerca al parque zonal.
-No, no lo sé.
-Sí, vivo por ahí. Bueno, es que mis hijitos me pidieron que le preguntara si es que va a cerrar el centro cultural del parque. Es que ellos van siempre allí, al taller de cuentos, y tienen una profesora que les presta libros.
-¿Libros? Si quieren libros, cómprales libros, pues. No seas tacaño. ¿Qué me vienes a joder acá? Además, como padre, hablando en confianza, te digo que si te descuidas con la educación de tus chibolos y les das muchos libros, te van a salir rojos. ¿Acaso quieres que sean rojos?
-No, doctor. Pero…
-Ándate a Wilson y cómprales uno de esos programas para aprender inglés. Esa cojudez siempre los entretiene. Mesa, teibol. Silla, cher. Vas a ver que con eso se te tranquilizan. Si no, mira a mi Lucho. ¿Acaso te parece que para ser lo que es se ha pasado el tiempo hueveando con los libros?
-No, doctor. Muchas gracias por el consejo, doctor. Usted sí sabe.
-Ya, tranquilo. No te me pongas sensible. ‘Ta que si la gente supiera estas conversaciones que tengo con mis empleados, carajo, segurito que dejarían de estar hablando tantas huevadas.
-Sí, doctor. Ahora lo dejo nomás que siga con su sauna.
-Muy bien. Y si preguntan dónde estoy, ¿cuál es la respuesta?
-Está usted sí que está haciendo obras, doctor. Adiós, doctor.

 

Diálogo 6

-Doctor, ¿ya leyó el editorial del diario? ¿No se nos está pasando la mano?
-Chino, son huevadas. Ya apaga esa vaina. Salud, carajo, por la chuchesumé.

Marco Avilés

Periodista. Cholo. Inmigrante. Todo lo que hace se puede ver aquí: www.marcoaviles.com Su blog Crónicas de Waterloo es una propuesta para leer y reflexionar sobre periodismo en el inodoro. @marcoavilesh
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